Cabezas en un paisaje - Francisco de Goya




Cabezas en un paisaje, hacia 1818-1823



La naturaleza sepultará las supersticiones



Este cuadro también pertenece al grupo de las Pinturas Negras que Goya pintó directamente en las paredes de su casa La Quinta del Sordo en Madrid entre los años 1818 a 1823.

En esta ocasión aparecen en un extremo del cuadro un conjunto de cabezas humanas comprimidas.
Transmiten una idea de colectivo, no es una representación de varios personajes, se trata de un grupo humano sin individualidades.
Son una parte de la sociedad de su tiempo.

Este cuadro nos introduce en el resto de los cuadros de las Pinturas Negras en los que la presencia de los grupos humanos son el objetivo principal.

El perro semihundido, que presentamos el mes pasado, parece el inicio de una narración, siendo éste de Cabezas en un paisaje, la introducción al resto de la serie.

Sin embargo, estos dos cuadros adelantan el carácter sombrío y angustioso de lo que Goya nos va a mostrar a continuación.



Comentario: Manuel Rodríguez