La realidad sugiere que mientras las sociedades descubren mecanismos alternativos para enfrentar a su propia in salud mental, los hospitales psiquiátricos seguirán existiendo.

Serán lujosos, decadentes, opresivos, ejemplares, respetuosos, crueles oscuros o luminosos; pero seguirán abiertos.

¿Cuál es la mejor manera de tratarnos a nosotros mismos cuando enloquecemos? ¿Por qué aislamos a nuestros enfermos mentales? ¿Qué es la locura?

Las fotos no traen respuestas, tan solo preguntas.


tacuarita