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Arqueología local
Manuel Piñeiro documentó para el ángel caído,
los restos arqueológicos de su terruño natal, emergentes de épocas
anteriores y posteriores a la invasión romana.

¿Cuál fue tu interés y tu objetivo en fotografiar
estos restos arqueológicos?
El motivo principal es dar a conocer la riqueza arqueológica de la
que disponemos.
Me impulsa a hacerlo el hecho de que yo mismo haya tardado más de
cuarenta años en descubrir zonas muy interesantes de mi pueblo.
Son puntos que están a veces a unos pocos metros de las carreteras,
accesibles con demasiada facilidad, sin protección de tipo alguno,
sin información.
Parece mentira pero es así, tenemos cosas que ver a la puerta de
casa y curiosamente trascurren las décadas sin que a las autoridades
locales se les ocurra informar y promocionar estos valores colectivos.
Intentos hubo en los años 80 por parte de grupos culturales
(Asociación Nós) de editar unos folletos informativos donde se recogen
algunos de estos hallazgos.

La gran mayoría de escolares en Moaña solo ha oído hablar de la Mámoa
de Chan de Arquiña y eso porque está en una zona de merenderos.
Quizá se molestan algo más las instituciones en difundir las virtudes
del pórtico románico de la iglesia de San Martiño, del siglo XII,
o el pazo donde vivió el almirante Méndez Núñez.
Describe estos restos y qué significado tienen para la cultura prerromana.
Pido desde este momento disculpas a los lectores por atreverme a opinar de un tema
tan controvertido como la arqueología.
Tan sólo quito esas fotos por afición, sin haber hecho una labor de investigación
sobre los restos encontrados, así que daré las pocas referencias de las que dispongo
y si meto la pata que alguien me ayude a corregir.
Comenzaremos por los que parecen más antiguos.
Neolítico
Mámoa de Chan de Arquiña
Monumento megalítico funerario de la edad de bronce.
De estructura muy parecida a los dólmenes hallados en toda la cornisa cantábrica
española, costa francesa e islas británicas.
Básicamente está formado por un círculo de grandes piedras colocadas de forma vertical,
dejando una entrada angosta y otras piedras haciendo de techo.
Las excavaciones realizadas en los años 50 dieron una idea de los pobladores "locales",
sus hábitos de enterramiento de los jefes de tribu, ajuares funerarios, ...

En O Morrazo hay documentados más de una docena de estos monumentos, en mayor o menor
estado de conservación.
Ahora comenzamos a saber que todos ellos guardaban una relación simbólica.
Están situados en lugares altos lo más llanos posibles, en la ruta principal
que conectaba todos los caminos de la península.
Estaban a la vista y eran utilizados también como monumentos rituales, a modo de lo
que podrían significar para nosotros las ermitas actuales.
Castro de Montalegre
A causa de la construcción del túnel de la vía de alta capacidad también en Montalegre
hubo que excavar de urgencia.
Para ello el equipo arqueológico tuvo que recurrir a técnicas de sujeción como vallas
o arneses para trabajar en unas laderas muy pronunciadas.
De todos los yacimientos estudiados en el trazado es éste quizás el que deparó
mayor cantidad de materiales para estudiar.
En concreto fueron recogidos 68.000 objetos o fragmentos.
Hemos de tener en cuenta que este asentamiento humano estuvo poblado en varias ocasiones,
desde aproximadamente el 2.800 a.c. hasta los primeros siglos de la romanización.
Un milagro de la naturaleza hizo posible la conservación de restos orgánicos como huesos
de animales o fragmentos de madera.

¿Cómo es posible esta conservación de 5000 años en un ambiente de terreno tan ácido
como el nuestro?
Muy sencillo, utilizaban un depósito para tirar los desperdicios.
Lo que más arrojaron allí fueron conchas de moluscos bivalvos, mejillón, ostra, berberecho,
almeja, muy ricos en calcio, lo que hizo posible que llegasen hasta nuestros días unos
restos orgánicos imposibles de conservar en circunstancias normales.

Me hace gracia la forma en que presentaron algunas diapositivas en las conferencias
recientes.
Por ejemplo que se encontraran restos de vasijas "nacionales y de importación"
atribuidas al comercio fluido que nuestros antepasados mantenían con el imperio.
Por suerte se han rescatado peines de hueso, agujas de coser, anzuelos, herramientas
de bronce, moldes para fundir hachas y un sinfín de objetos que traerán en adelante
de cabeza a los responsables del hallazgo.
Montalegre ya fuera excavado en los años 50.
De los restos de estos trabajos son las imágenes que se muestran.

Calcolítico, Entre el bronce inicial y el bronce medio.
Desde que en 2003 se iniciaron las obras de una carretera que comunicará mejor a los
ayuntamientos de O Morrazo, comenzó una nueva fase de excavaciones, esta vez por la vía
de urgencia.
Durante un año se estudiaron una docena de lugares que después iban a ser destruídos
por esas obras.
En aquella ocasión sólo se dijo a bombo y platillo por los medios que se trataba
de la mayor zona de estudios del período calcolítico jamás estudiada en Europa.
Y ... ya está.
Con eso y con explicaciones a pie de excavación arqueológica dadas a particulares
curiosos tuvimos que conformarnos hasta hace poco.
Yacimiento de Monte de Os Remedios

Lugar de pobladores seminómadas que se abandonaba al llegar el invierno.
Está (estaba) situado en una loma suave, dominando un valle donde practicaban la caza
y la agricultura de temporada.
Dista dos kilómetros de las playas cercanas.
Allí bajaban nuestros antepasados de hace 4.800 años o antes a buscar mariscos de arena
como berberechos, ostras, almejas o mejillones.
Por aquel entonces ya sabían apreciar lo bueno.

Pueden verse cráteres en el suelo, "estructuras", por las cuales se están
deduciendo las formas de las cabañas utilizadas unas como viviendas, otras como
graneros y probablemente otras como templos.
Esas huellas donde eran enterrados los postes de las cabañas son un depósito valioso
de materiales orgánicos aptos para su estudio en laboratorios.
Se piensa que los pobladores calcolíticos formaban clanes de entre 50 y 100 individuos.
Aseguraban el suministro de agua mediante canales, utilizaban hornos rudimentarios
de piedras, cavaban agujeros para depositar los residuos y también disponían un lugar
para la incineración de cadáveres.

Lugar de Montenegro
La gran sorpresa de todo el proyecto arqueológico la deparó el lugar de Montenegro.
Se esperaba encontrar muy poca información allí y se acabaron excavando 5.800 metros cuadrados
de superficie.
La mayor alegría del equipo fue ir descubriendo un círculo de piedras hincadas en el suelo
formando un muro protector.
Dentro de este círculo de 20 metros de diámetro aparecieron estructuras de cabañas.
En principio de supone un lugar para fiestas o rituales.
No acabaron ahí las sorpresas, pues conforme se iba excavando afloraron gran cantidad
de restos medievales.
Las primeras dataciones confirman que también estamos ante un hallazgo próximo a los
5.000 años de antigüedad.
Las primeras conclusiones apuntan a la posibilidad de que fueran estos pobladores los
que construyeron las mamoas.
Cada vez son más concluyentes las pruebas que relacionan ambos hallazgos, siendo una
forma de saber como vivieron aquellos constructores megalíticos.
Nunca antes se habían obtenido informaciones sobre su modo de vida, por eso he mencionado
que estos estudios, para bien y para mal, hacen que cambie la forma de enfocar los
trabajos de investigación sobre la edad del bronce.
Romanización
Petroglifos de A Borna. Atribuidos al siglo IV de nuestra era.
De los petroglifos estudiados en Galicia los de A Borna se encuentran entre los
más conocidos, pero son muy pocos los moañeses que saben llegar hasta ellos.

Son grabados rupestres sobre dos superficies de rocas naturales expuestas al aire libre.
Se han estudiado y catalogado como de los más representativos de la zona atlántica europea.
Las interpretaciones que se han hecho pasan por la representación de un ataque
desde el mar.
Abundan las formas de barcas con tripulantes a bordo representados por "monigotes"
humanos de forma cruciforme y otras de esas figuras en la costa.

Claro que también se ha llegado a especular que pudieran tratarse de simples
cruces practicadas en esas piedras para marcar los límites parroquiales entre
Meira y Domaio, hechas cada año por los respectivos párrocos de estos lugares.
Mi opinión es que se trata de una representación bélica acaecida en los primeros
siglos del cristianismo.
También se muestran imágenes de otro pretroglifo cercano, el de Torre de Meira.

En las inmediaciones de estos petroglifos todavía se conservan los restos de una
calzada romana, empleada para transportar las piedras graníticas extraídas de la zona,
de muy buena calidad.
El monte de A Borna, muy cercano a la bahía del mismo nombre se utilizó como cantera
de extracción de grandes piedras para la construcción hasta hace poco menos de 25 años.
Por algún capricho del destino las rocas que contenían esos valiosos documentos
fueron respetadas.
Tal vez otros petroglifos de la zona no hayan tenido la misma suerte.

A 100 metros por encima de los petroglifos se levanta un terraplén colosal, perteneciente
a la vía de alta capacidad, en construcción.
Si el emperador Octavio Augusto levantase la cabeza en este momento y dirigiese su
mirada atónita al lugar, pensaría en sus augustas obras, los Coliseum, el templo de Besta,
las calzadas largas como los confines del imperio ...
Y se sentiría enormemente frustrado y apenado.
"Mis obras quedan ridiculizadas ante estos terraplenes.
Jamás nuestros ingenieros de caminos soñaron semejante ofensa a todo el Panteón Divino
¡Alcanzan el cielo!".

¿Cómo se preservan actualmente estos restos arqueológicos?
La preservación arqueológica de estos restos correspondientes a las imágenes mostradas
no hay mas que verla.
En el caso del castro de Montalegre se ha salvado por los pelos al construir un
túnel debajo.
Los petroglifos se han salvado casi todos, algunos fueron trasladados aserrando las
rocas que los contenían.
La docena de yacimientos que fueron excavados por vía de urgencia ante la construcción
de la carretera son sólo un triste recuerdo.
En la actualidad están destruídos por los desmontes y terraplenes efectuados.
Sin embargo nos queda la esperanza de que puedan catalogarse aquellos otros lugares
próximos a los ya estudiados.
Ahora sabemos que nuestra riqueza patrimonial e histórica sigue siendo interesante,
poco documentada.
Se hace necesaria una sensibilización de todos los organismos públicos ante esta
eclosión de nuestro pasado, de nuestras gentes, del arte y la cultura ya existentes
antes de la invasión del todopoderoso imperio romano.
Manuel Piñeiro
manuelpms@hotmail.com
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