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La historia de la fotografía nos muestra, como ésta ha sido utilizada
para diversos fines a lo largo de los años, desde su invención.
Primero, se utilizó para reflejar con exactitud la naturaleza.
Posteriormente, para mostrar lugares lejanos y desconocidos.
Con el tiempo, pasó a enseñarnos lo que ocurría en el mundo: fue utilizada
para denunciar situaciones injustas, guerras, miserias, costumbres y personajes.
Siempre se creyó que si existía una fotografía era porque lo
fotografiado había ocurrido o existido.
Pero a partir de un momento -o desde el principio-, las fotografías comienzan
a ser manipuladas: hay personajes que desaparecen misteriosamente en una foto de grupo.
Se fotografían países, animales, situaciones, no existentes en
el mundo y que son mostrados como reales.
Entonces comienzan las dudas de si la fotografía siempre refleja la realidad,
llegándose a relativizar el poder documental de la misma.
Y siempre utilizando el mismo medio: nuestra flexible y maleable fotografía.

Resulta que ahora, dentro de la locura colectiva a la que nos están llevando el
gobierno del país más poderoso del mundo y su aliado europeo, con la idea
de una guerra permanente contra el terrorismo universal, han aparecido unas
fotografías que, curiosamente, vuelven a ser mostradas como un documento de hechos reales.
¿ En el mes de Mayo del 2004 ?
¿ Cómo puede ser posible ?

Las imágenes reflejan las torturas infringidas por el ejército de ocupación,
y son los mismos soldados los que realizan las fotografías que "denuncian"
los actos realizados.
Hay cosas en esta historia que no nos cuadran.
Pensamos que alguien nos está engañando una vez más.
Están engañando a nuestros sentidos.

Una vez que a las palabras se les ha quitado todo su sentido, que han sido vaciadas de
contenido:
Las guerras de ocupación, de invasión, de agresión,
han sido cambiadas por "guerras preventivas".
Al asesinato de civiles se le denomina "daños colaterales".
A las torturas se las llama "humillaciones".
Los defensores de su país son definidos como "terroristas", ...
Una vez que a las leyes y a los organismos internacionales se les ha quitado todo el
valor moral que en alguna ocasión se quiso que tuvieran:
La ONU es una figura decorativa si no sigue las directrices del imperio.
"No me importa lo que digan los abogados internacionales, vamos a machacarlos"
(G.Bush, 11 de septiembre del 2001), ...
Ahora le toca el turno a la fotografía.
Estamos convencidos de que al igual que a las palabras, al igual que a los acuerdos
internacionales, a las imágenes hay que quitarles el poco valor documental
que aún poseían.
Lo importante es la liberación de un país de un tirano y la lucha
continuada contra "el mal" (cuando las verdaderas motivaciones son suficientemente
conocidas: el dominio de las materias primas y un mayor control sobre una zona del mundo)
y no unas cuantas fotografías tomadas puntualmente
por unos soldados en un momento de relax de su dura y peligrosa tarea diaria.
"Se sabe que estos prisioneros no están ahí por sanciones de tráfico.
Si estos prisioneros están en el bloque 1-A o 1-B es porque son asesinos, son
terroristas, son insurgentes.
Es probable que muchos tengan las manos manchadas de sangre
estadounidense y aquí estamos preocupados sobe el trato que se les da a estos
individuos."
(Senador James Inhofe, republicano de Oklahoma).

Ya no existe ningún referente al que podamos agarrarnos, no siven las palabras,
no sirven los acuerdos ni las leyes internacionales, no sirven las imágenes.
Lo único que hay que tener en cuenta es el fin a conseguir y ese está claro
y difundido universalmente: la gran mentira "acabar con el terrorismo en el mundo".
Lo más grave de la situación actual en el mundo, es que se está
acabando con todos los principios, derechos y formas de actuar que nos han costado
siglos conseguir.
¿ Dónde se está dejando la libertad, la igualdad, y la fraternidad ?.
Hoy tenemos a nuestro alcance unos medios de conocimiento, infinitamente superiores
a los que existentes en cualquier momento de la historia de la humanidad, pero nos
los están vaciando de contenido, nos están haciendo creer que todo es
relativo, que todo es falso, que nada es verdad.
Evidentemente, lo que se pretende es nuestra pasividad, nuestro adocenamiento.
Al tiempo que se nos indica el camino que debemos utilizar en nuestra actividad diaria:
lo importante es lo que se pretende conseguir, no los medios que podamos utilizar, éstos
siempre se podrán justificar.
Por eso creemos que con las imágenes difundidas sobre las torturas de los detenidos,
se pretenderá que quede como una pequeña anécdota, al igual que las
miles de manifestaciones que mundialmente se desarrollaron o las resoluciones de la ONU
meses y días antes de la invasión.
Con todo esto, también queda en segundo plano uno de los hechos de verdadera importancia en esta guerra:
la existencia de ejércitos privados (algunos de sus miembros identificados como torturadores),
subcontratados por los gobiernos que han ocupado el país: la privatización de la guerra.

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