|
Es un tandem artístico integrado por Natalia Puyol y Mailén García. Su trabajo
multidisciplinario parte fundamentalmente de la imagen y el texto y utiliza las nuevas tecnologías
explotando su capacidad interactiva con el público.
Su proyecto "Naturaleza Cálida
INC" fue premiado en abril de este año por el comité de selección de
Fotonoviembre, Bienal de Fotografía que organiza el Cabildo de Tenerife.
El proyecto consistía en la impresión masiva de una docena de postales que serían colocadas
en un exhibidor para que el público pudiera no sólo verlas sino también manipularlas y
llevárselas como souvenir.
Las postales parafraseaban las típicas imágenes idílicas
que se venden de Canarias pero dándole un vuelco a su contenido retratando de forma crítica
realidades insulares insertas dentro de problemáticas sociales, culturales y económicas.
Se convertían de esta forma en postales de denuncia sobre aspectos de "corrupción
cotidiana" que llaman la atención sobre temas obvios como la inmigración, la
educación, las diferencias de clase o la explotación del paisaje.
El concepto del proyecto
se mantuvo intacto durante todo el proceso creativo de la obra la cual sí fue desarrollándose
y perfeccionándose hasta su diseño final.
Antonio Vela, Director del Centro de fotografía, era quien iba recibiendo las postales finales e
incluso por motivos de impresión invitó a las artistas a incluir cuatro diseños
más que completarían el grupo de 16 postales que serían impresas en Litografía
Romero de donde saldrían las 32.000 reproducciones que serían repartidas entre el
público de la Bienal.
El coste de la impresión valorado en 500.000 pesetas corría
por cuenta del Cabildo, así como un aporte económico a las artistas por concepto de compra
de la obra correspondiente a 300.000 pesetas, cuyo importe aun no ha sido emitido.
El Centro de Fotografía, como institución organizadora de la Bienal, sugirió desde
un principio ciertas condiciones que fueron "negociadas" con las artistas como, por ejemplo,
imprimir el crédito de "Fotonoviembre" en las postales, "suavizar" el texto
del catálogo originalmente muy "panfletario" o intentar persuadirlas para incluir en el
catálogo una postal diferente a la escogida por las artistas para tal fin.
Una vez recibida la prueba de color por parte de la imprenta en manos de las artistas, comisarios y de
la Consejera de cultura Dulce Pérez, ésta última sentenció "aquí
no censuramos a nadie" tras la observación que el propio Antonio Vela le hiciera sobre un
texto alusivo a la "familia Cabrera".
Sin embargo no pasó mucho tiempo hasta que Emilio Prieto, Secretario del Comité, le
comunicara a las artistas que "el Gobierno" no consentía que el trabajo de NIM se
expusiera, ante lo cual se declaraba impotente, como la mayoría de los trabajadores quienes
deben consentir toda clase de injusticias a riesgo de perder sus puestos de trabajo si llegaran a
manifestarse en contra de ellas.
Esta primera amenaza de censura quedó suspendida en el tiempo
y al cabo de una semana y según instrucciones directas de Ricardo Melchior, presidente del
Cabildo, Antonio Vela, del Centro de Fotografía, citaba a NIM para exponerles los inconvenientes
que circundaban a su propuesta artística.
Extraoficialmente las artistas habían podido conocer que el proceso detractorio de su obra se
había iniciado en la Litografía Romero desde donde comenzaron a circular los rumores
sobre el contenido de algunas postales en altas esferas del poder directamente aludidas y que no
tardaron en manifestar su desaprobación a que dichos contenidos fueran exhibidos públicamente.
Se dijo incluso que el sobrante de la producción había sido reciclado y las planchas de
impresión destruidas.
Aquel lunes 5 de noviembre, a tres días de la inauguración,
el señor Vela intentó una vez más "negociar" con las artistas
proponiéndoles ubicar la obra en otra sala sin ser distribuida entre el público, frente
a lo cual las autoras solicitaron entrevistarse con la Consejera de Cultura del Cabildo, Sra. Dulce Xerach.
Aquella cita no fue posible sino hasta el miércoles 7 a las una de la tarde, cuando la consejera
expresó a NIM que definitivamente ciertos contenidos como "Gobierno de Canarias",
"Ayuntamiento de Santa Cruz" o "Cabildo de Tenerife" no podían ser utilizados
porque el Cabildo corría el riesgo de ser demandado por las instituciones "afectadas",
aun a pesar de acceder las artistas de redactar una carta de autoría y responsabilidad y
manifestar públicamente que el Cabildo no se hacía responsable de los contenidos, premisa
lógica y normal en cualquier relación artista-institución al preparar una
exposición de arte.
Definitivamente la obra no podía ser exhibida tal y como había sido creada por sus autoras,
sus contenidos debían ser modificados y su circulación no era posible, condiciones
inaceptables por parte de cualquier creador que naturalmente interpreta tal reacción como una
acción de censura.
Para las artistas, a un día de la inauguración, resultaba
imposible consentir los argumentos castrantes y sin fundamento de la organización y tuvieron
que enfrentarse con el hecho de que su obra no sería incluida en la Bienal tal y como había
sido acordado desde un comienzo.
La organización rehusa su responsabilidad en el asunto argumentando que las artistas decidieron
"retirar" la obra de la bienal y no reconocen en ningún caso haber censurado la propuesta
de NIM.
El jueves 8 se inaugura Fotonoviembre y las 32.000 postales de NIM quedaron guardadas en los
depósitos del Centro de Fotografía.
Las artistas se presentaron en el acto inaugural y
ejecutaron su performance "Cruxi-ficción" en el que se intercambiaron el papel de
"Cabildo censor" y "Artista censurada" a la vez que se raparon la cabeza en
señal de protesta ante la censura que ha recaído sobre su obra.
|