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La reina del sur
La espera.
El mar oscuro y millones de estrellas cuajando el cielo.
La extensión sombría, inmensa hacia el norte, limitada al sur
por la silueta negra de la costa.
Todo alrededor tan quieto que parecía aceite.
Y una leve brisa de tierra apenas perceptible, intermitente,
que rozaba el agua con minúsculos centelleos de extraña
fosforescencia.
Siniestra belleza, concluyó al fin.
Ésas eran las palabras.
Texto: La Reina del Sur - Arturo Pérez-Reverte
Fotografía: Jesús Moreno
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